XXVII Jornada “Quién es Quién en Comunicación”
XII Foro de Graduados
XIV EXPOCOM
UNRC, Río Cuarto,
11 de agosto de 2026
Galpón Blanco / Blvd. Ameghino 1241, X5800, Río Cuarto, Córdoba
Primer QUIEN ES QUIEN, allá por 1992
Por Gustavo Cimadevilla
Impecable. El profe Lionel llegaba al curso de saco y corbata, un libro y varios apuntes que seguramente no precisaba leer para dictar su clase. En cada encuentro, una idea principal cerraba la tarde; y ésta, que les voy a contar, merece recordarse, porque es una máxima de la profesión:
“Si van a copiar, a tener mucho cuidado, y siempre a citar la fuente; si no, no vale”, nos repetía.
Y esa regla del periodismo, siempre vigente, pero a veces traicionada por el urgente “corte y pegue”, es fundamental para contar la génesis del QUIEN ES QUIEN, porque la idea vino de afuera. Así que a citar la fuente y agregar un poco de contexto.
Cuando estábamos en la fase final de nuestra licenciatura, corría 1984, un profe visitante de Brasil nos ofreció un seminario. En mi caso, también, fue el inicio de una especie de aventura que no imaginaba, pero orientó en todo, mis años posteriores: Seguir estudiando en el país vecino y adentrarme en el fascinante mundo del posgrado y la investigación. Y allí partí en 1986, a realizar una maestría bajo la tutela de Gustavo Quesada. Un histriónico y polifacético hispano-brasilero de indudables capacidades pedagógicas.
El cambio de geografía, para una ciudad con ciertas semejanzas a Río Cuarto y región, no fue tan marcante; pero sí lo fueron los diálogos, las relaciones y el universo institucional de ese país cinco veces más grande. Y con una valoración estratégica de la educación superior que lo hacía notar en sus recursos y dinámica.
A poco de estar, y porque Quesada era un coordinador de posgrado con especial atención a generar movimientos y entrelazamientos generacionales, familiares, disciplinares, gastronómicos y todo lo que se pueda poner en la lista de las “mezclas interculturales”, comencé a acceder a eventos académicos que percibía como parte de una gran rueda de tracción que atraía, amplificaba y proyectaba. Es que ese territorio continental, en el campo comunicacional, tenía cerca de mil cursos de formación superior. Distintos, podían parecer tradicionales (asentados en el periodismo, la publicidad, las relaciones públicas y la producción audiovisual), pero a su vez implacablemente innovadores.
Y sus instituciones orgánicas, también, hacían la diferencia. Con posgrados creados en los setenta y entidades de agremiación multitudinarias –como INTERCOM, con sede en San Pablo y presencia en todo el país-, cada evento era cuantioso y repetía fórmulas y ensayaba otras. Con periodicidad anual, y deambulando por todos sus paisajes, los congresos de la Sociedad Brasilera de Estudios Interdisciplinarios de la Comunicación eran esperados y valorados y lo siguen siendo. De ellos me impresionaron tres experiencias que a mi regreso a Argentina intenté reproducir.
La primera, allá por 1992, fue y es el QUIEN ES QUIEN. Una figura que ellos usaban para hablar de quiénes eran y qué hacían cuando de disciplinas, experiencias y estudios se trataba. Y para ello ¡qué mejor que usar un título motivador!.
Es que su carácter innovador se daba sobre todo en las formas, en las presentaciones y el modo en que usaban el lenguaje. Y ese fue todo un aprendizaje. Es que su portugués académico se estructuraba particularmente atento al habla, más que a la lengua; por eso sus títulos evocaban a lo cotidiano, a los modos populares y coloquiales. Y desde esa perspectiva, en lugar de “PRESENTACION DE EQUIPOS DE INVESTIGACION EN COMUNICACIÓN”, ellos prefirieron el QUIEN ES QUIEN EN COMUNICACIÓN. Y la idea era buena… funcionaba. Y todos participaban sin prejuicios ni etiquetas. Y el espacio resultaba aglutinador.
La segunda experiencia que encontré muy útil y convocante, fue la EXPOCOM. Nada más ni nada menos, que un espacio dedicado a que los estudiantes presentaran sus trabajos y puedan ser exhibidos y premiados. En un contexto donde competir no era mala palabra. Al contrario, invitaba a mejorar año a año en lo que hacían. Y funcionaba, y todos participaban. Y aquí lo ensayamos por primera vez, y muy tímidamente, en 1998 en el evento que llamamos ENDICOM, en la que nos visitaron académicos de Chile, Paraguay, Uruguay y Brasil; además de varios colegas de Argentina. Hoy la EXPOCOM, también, sigue viva y es una alegría saberlo y recordarlo.
La tercera y que felizmente se pudo concretar, se dio cuando asumí (2004-2006) la presidencia de la Federación Argentina de Carreras de Comunicación Social –Fadeccos-, y fue la creación de una revista académica de carácter nacional. Y así nació la REVISTA ARGENTINA DE COMUNICACIÓN, que coeditamos en los primeros cinco números con Mabel Grillo. Esa revista tomaba como base la Revista Brasilera de Ciencias de la Comunicación. La revista oficial de INTERCOM, que se inició de manera temprana en la región y que ya lleva casi 50 años ininterrumpidos de publicación, hoy gratuita en línea.
Copiar, entonces, particularmente en el campo institucional, no es un signo de falta de creatividad o de falta de afianzamiento en la especialidad. Copiar es muchas veces reconocer que ciertas cosas funcionan en otras coordenadas y que se pueden intentar también en las nuestras, cuando los objetivos son los mismos y las voluntades cooperan. Con respeto, con identidad propia, y como modo de generar dinámicas que nos permitan ser mejores. Para que el maestro, de algún modo, también pueda ser superado por su discípulo; siempre suponiendo que, quedarse quieto, no resuelve. Por el contrario, es necesario caminar, hacer, ensayar, comparar y seguir construyendo.
Departamento de Ciencias de la Comunicación
Centro de Investigaciones en Comunicación (CICOM)
Facultad de Ciencias Humanas
Universidad Nacional de Río Cuarto