Es el tipo de archivo de fotografía más común en la industria digital y también en nuestra vida, puesto que la mayoría de imagenes de cámaras digitales y las que circulan por internet están codificadas de esta manera. Se trata del término acuñado por Joint Photographic Experts Group, grupo de expertops que creó el .jpg, un formato de compresión de imágenes, tanto en color como en escala de grises, con alta calidad.
La gestión de color se fundamenta en un único objetivo:
garantizar la consistencia de color desde la autoedición (e incluso más atrás en el flujo de trabajo, como es a partir de la digitalización de los originales) hasta la reproducción final, o lo que es lo mismo, que el color que el diseñador-maquetador ve en pantalla y presenta a su cliente sea el mismo que se reproduce en la impresión final.